La tecnología en la educación ha sufrido pocos cambios desde el principio de la humanidad hasta la aparición de los ordenadores en las aulas. Entre las primeras escuelas que los historiadores citan figuran las escuelas griegas de Homero y Socrates. Cada una de estas escuelas tenía su propia teoría educativa y su propio ideal humano que se alcanzaba a través de la educación.(Durkheim, Gutiérrez, & Delgado, 1982).

Palestra de Pompeya

 

Ya en estas escuelas, el proceso educativo utiliza los mismos elementos tecnológicos que se van a estar usando hasta el siglo XX. El conocimiento está depositado principalmente en los sabios y en los pergaminos. Se trasmite de forma oral y los alumnos aprenden a memorizarlos y a entenderlos. El sabio acudía a la palestra, el antecesor de la escuela, en la que se reunían con los aprendices. Este edificio se utilizó inicialmente como centro de entrenamiento para la lucha y su uso se fue ampliando con carácter social e intelectual.
La transmisión escrita del conocimiento era escasa. Se creaban algunos libros formados por uno o varios rollos de papiro, copiados a mano. Los alumnos podían tomar notas en pequeños trozos de papiro y utilizaban tablillas de barro cocido para practicar el dibujo y la escritura.(Durkheim, Gutiérrez, & Delgado, 1982).
En la época romana, se va afianzando de manera paulatina un pequeño cambio, el deposito del conocimiento son los pergaminos, y los profesores, que es una nueva profesión ideada por los sofistas griegos, han adquirido este conocimiento y ayudan a trasmitirlo de la misma manera que en la época griega, mediante la transmisión oral y la lectura de los pergaminos. La escritura fue un saber más frecuente y permite la copia y reproducción de muchos textos. La enseñanza se dividió en etapas, primaria, secundaria y superior y aparecieron nuevas teorías como el estoicismo.
La llegada del cristianismo no aportó nuevas tecnologías y se retomaron algunas ideas de la educación griega, como el platonismo. Después de la caída del imperio romano conservó en las escuelas monacales gran parte del conocimiento que se había generado hasta la época. La principal aportación de estas escuelas monacales, según la opinión de Durkheim, Gutiérrez y Delgado (1982) en su libro “Historia de la educación y de las doctrinas pedagógicas” fue la creación de talleres de copia, donde se conservaron y reprodujeron los pergaminos existentes.
Grabado de una imprentaLa invención de la imprenta en 1450 supuso un cambio importante en las herramientas educativas. Este nueva tecnología permitió una mayor y más rápida difusión de los textos escritos. La imprenta introdujo pequeños cambios en el proceso educativo, al reducir el coste de los libros y facilitar el acceso a los libros en propiedad.
Siguiendo a estos autores, con la llegada de la época renacentista, apareció la idea de la enciclopedia, que se ha conservado viva hasta nuestros días, como el conjunto de libros en los que se reúne todo el saber, y se forjan dos nuevas teorías educativas, la corriente Humanista y la corriente Erudita.
A comienzos del siglo XX en el aula se utilizaban los mismos materiales que en la época griega y romana, un encerado que el profesor utilizaba para apoyar la trasmisión oral del conocimiento, algunos textos escritos que eran el repositorio del conocimiento, hojas para notas, pizarrines o tablillas en las que se escribía con plumas, tiza o carboncillos. Durante el siglo XIX y XX se inventaron diversas herramientas que facilitaron la escritura: el lapicero, el bolígrafo y la maquina de escribir; o la reproducción de textos: la rotativa, el mimeografo o ciclostil, la fotocopiadora etc., que facilitaron el proceso educativo, al mejorar el acceso a los materiales escritos y al facilitar herramientas de escritura más sencillas, pero el funcionamiento habitual del aula no cambió.
Durante estos dos siglos han surgido nuevas fórmulas y teorías para describir el proceso de aprendizaje. Sin seguir un orden cronológico, podemos citar algunas de las principales teorías que están más o menos vigentes. Estas teorías sirven para describir, explicar y orientar el proceso educativo, así como para describir cómo se construye el proceso de aprendizaje. Algunas de estas teorías son:
- Conductismo: es una corriente de pensamiento, seguida por varias generaciones de autores. Plantean que la conducta del ser humano es observable, medible y cuantificable. Considera el aprendizaje como un proceso por el cual se modifica de forma permanente el comportamiento. “El aprendizaje se logra cuando se demuestra o se exhibe una respuesta apropiada a continuación de la presentación de un estímulo ambiental específico.” (Ertmer & Newby, 1993). Esta teoría defiende que a cada estímulo le sigue una respuesta, que procede de la interacción entre el organismo que recibe el estímulo y el medio ambiente. El maestro, es un técnico educativo que debe provocar contingencias y estímulos en el alumno con el objetivo de producir y reforzar el aprendizaje.
- Cognitivismo: esta teoría nace dentro de la corriente del conductismo. Y es adoptada por múltiples autores. Estudia como la mente interpreta, procesa y almacena la información en la memoria. Busca establecer los procesos a través de los cuales el individuo obtiene conocimiento de su entorno. “La adquisición del conocimiento se describe como una actividad mental que implica una codificación interna y una estructuración por parte del estudiante.”(Ertmer & Newby, 1993).
Busca conseguir que los estudiantes aprendan a aprender y a emplear las habilidades adquiridas para promover la autorregulación de la curiosidad, la duda, la creatividad, el razonamiento y el autoaprendizaje. El profesor tiene la tarea de confeccionar y organizar las experiencias didácticas promoviendo el aprendizaje por descubrimiento.
- Constructivismo: es también una corriente derivada de conductismo y compartida por diversos teóricos de la investigación psicológica y educativa. Considera que el aprendizaje es un proceso activo, en el que cada conocimiento previo, mediante un estímulo, da origen a uno nuevo, y que, por lo tanto, cada persona modifica constantemente su aprendizaje de acuerdo con sus experiencias. “El conocimiento es un proceso de construcción genuina del sujeto y no un despliegue de conocimientos innatos ni una copia de conocimientos existentes en el mundo externo” (Serrano González-Tejero & Pons Parra, 2011).
El aprendizaje se produce cuando el sujeto interactua con el objeto de conocimiento. El alumno ha de construir su propio aprendizaje y la tarea del profesor consiste en enseñarle a pensar a través del desarrollo de habilidades cognitivas que llevan al alumno a mejorar el razonamiento y a tomar conciencia sus propios procesos mentales con el objetivo de mejorar su rendimiento en el proceso de aprendizaje.
- Constructivismo social: es una de las evoluciones naturales del constructivismo. Esta teoría expresa que el aprendizaje es un proceso activo donde el individuo, elabora el conocimiento a partir de un conjunto de saberes previos. Los sujetos construyen a través de su experiencia su propio conocimiento, automodelando su propia visión de su entorno a través de los individuos y sus relaciones. “En el construccionismo social la realidad aparece como una construcción humana que informa acerca de las relaciones entre los individuos y el contexto y, el individuo aparece como un producto social” (Serrano González-Tejero & Pons Parra, 2011).
Estos autores, definen un concepto nuevo, que está resultando básico en la educación actual, tanto formal como informal: la “zona de desarrollo próximo”, que es el área potencial que poseen todos los individuos para alcanzar nuevos conocimientos y que se desarrolla mediante la interacción social.
- La teoría del aprendizaje por descubrimiento: creada por Jerome Seymour Bruner (1 de octubre de 1915, Nueva York), Psicólogo y pedagogo. Insiste en fomentar la participación activa del alumno durante todo el proceso de aprendizaje. (Svinicki, 1998) Considera que el aprendizaje se alcanza cuando el alumno se enfrenta a un problema, para buscar la solución y comunicarla. Considera que el alumno debe emplear la información que posee para resolver el problema que se le plantea.
Uno de los aspectos más importantes de esta teoría, señala que la participación del alumno en su propia formación es esencial, de manera que el instructor debe dar a conocer la meta a alcanzar, actuar como mediador y guía para que el alumno alcance los objetivos que se ha propuesto aprender.
- La teoría del aprendizaje significativo: propuesta por David Paul Ausubel (25 de octubre de 1918, Nueva York) psicólogo. Postula que para obtener un nuevo conocimiento el alumno debe partir de una serie de conceptos preexistentes junto con una cantidad básica de información, de manera que el alumno relacione el nuevo conocimiento adquirido con el conocimiento que ya posee. “El aprendizaje significativo no se realiza instantáneamente sino que requiere intercambio de significados y esa transformación puede ser larga.” (Palmero, 2011).
La tarea del profesor consiste fundamentalmente en conseguir que se produzca esta relación de conocimientos, produciendo un cambio cognitivo basado en la experiencia. El conocimiento así adquirido es un conocimiento más duradero, que facilita la adquisición de nuevos conocimientos y la relación de estos con los anteriores y queda asociado a la memoria a largo plazo.
- El enfoque sistémico en la enseñanza: resulta de la aplicación del enfoque sistémico que se utiliza en muchos campos, especialmente en la psicología, al campo educativo. “El enfoque sistémico, aplicado al campo educativo, contempla la conexión entre los individuos y el contexto: tanto el inmediato, familiar, educativo, entre iguales, como el más amplio y genérico, social, político, religioso, cultural, etc., teniendo en cuenta sus interacciones recíprocas en un constante feed-back de comunicación.”(Compañ Poveda, 2003).
La organización del proceso educativo mediante un enfoque sistemico, se realiza sabiendo que el contenido de cualquier conocimiento tiene una lógica interna propia y que esa lógica se adecúa a la lógica del aprendizaje. La lógica propia de un conocimiento, es distinta de la lógica de la asignatura, que se refiere más bien, a la distribución gradual y ordenada de los conocimientos a lo largo del programa de la asignatura (Rosell Puig & Más García, 2003).
En base a todas estas teorías educativas que se han expuesto se están construyendo distintas técnicas educativas que intentan aprovechar las tecnologías existentes para mejorar el proceso de aprendizaje de los alumnos.
“Sin duda, al igual que sucede en otros ámbitos productivos, en la escuela también se está generando un nuevo entorno de trabajo, (...), Los cambios se van produciendo poco a poco, y, de vez en cuando, salta la sorpresa. Tal es el caso de la reciente y llamativa noticia surgida en Finlandia sobre la eliminación de la escritura cursiva a favor de la enseñanza de la mecanografía”(San Martín Alonso, Peirats Chacón, & López Marí, 2015)
Uno de los primeros cambios que se han introducido en estos últimos años, consiste en complementar los materiales curriculares impresos en forma de libro de texto con materiales audiovisuales proyectados en el aula. Este proceso en si mismo no supone un cambio o una mejora, tal y como comentan los autores San Martín Alonso, Peirats Chacón, & López Marí, en la publicación antes mencionada, “la mera presencia en las aulas de las tecnologías más avanzadas no generan prácticas pedagógicas más innovadoras” (San Martín Alonso et al., 2015)
Samsung galaxiLa paulatina aparición de los dispositivos táctiles y móviles en las aulas, está propiciando la digitalización de los materiales curriculares que antes estaban impresos, que son enriquecidos en sus nuevas versiones no solo con objetos educativos audiovisuales sino con objetos interactivos. Estos objetos interactivos, son un instrumento que permiten mejorar el proceso de aprendizaje, facilitando al usuario diferentes relaciones con el repositorio del conocimiento, búscando y navegando por los contenidos, así como diversos tipos de actividades con feedback instantáneo o facilitando las relaciones de colaboración y cooperación entre usuarios. Este tipo de objetos están plenamente integrados en las plataformas educativas y ya se verán más adelante.
También están apareciendo nuevas técnicas que hacen uso de estas tecnologías. Tucker (Tucker, 2012), cuenta que dos profesores de química del instituto Woodland Park High School, Jonathan Bergmann y Aarón Sams, en el año 2008, tuvieron la idea de grabar las clases presenciales para que los alumnos ausentes pudieran ver lo que se habían perdido. Se sorprendieron al descubrir que los alumnos que habían asistido a la clase la volvían a ver, para tomar notas o reforzar el conocimiento adquirido.
Comenzaron entonces a grabar sus sesiones sin alumnos y ha colgarlas en Internet, y dedicaron el tiempo de la clase a otras actividades de refuerzo y a personalizar la atención que se prestaba a cada alumno. A esta técnica se la conoce como Flipped Classroom y es una de las nuevas técnicas que están aprovechando las tecnologías actuales combinando la enseñanza presencial con la enseñanza a distancia. Esta enseñanza combinada, recibe el nombre de Blended Learning (b-Learning).
En el esquema precedente, los autores (McLaughlin et al., 2014) presenta una técnica más depurada y concreta para el desarrollo de una clase con la metodología Flipped Classroom. Proponen el uso de contenido, previamente subido a la plataforma, que el alumno puede ver y trabajar off-line con el contenido básico del temario. Posteriormente la clase presencial con contenido más práctico para desarrollar una sesión “Student-centered learning” (aprendizaje basado en el estudiante) en el que se desarrollan tareas más dinámicas o grupales. Tras la aplicación de la técnica llegan a conclusiones muy interesantes, en las que animan a prescindir del libro de texto por considerarlo redundante; “We no longer considered the textbook to be required reading, because many students found it to be redundant, if not outdated.” (McLaughlin et al., 2014)
En el estudio presentado por (Lim, Morris, Kupritz, & others, 2014) establecen que la idea central del b-Learning es superar las deficiencias de la educación on-line y la presencial, utilizando estrategias de secuenciación y entrega de objetos educativos para mejorar el rendimiento y la satisfacción del alumno. El estudio reveló que no hay diferencias significativas en el aprendizaje, pero determino que los alumnos se sintieron más cómodos con el b-Learning, y apreciaron una menor carga de trabajo. También sintieron que recibieron instrucciones más claras y precisas que los alumnos que recibieron la formación con un único método de entrega.

Bibliografía


Compañ Poveda, E. (2003). El modelo sistemico aplicado al campo educativo. Aplicaciones. Retrieved from http://www.iaf-alicante.es/imgs/ckfinder/files/PUB_Modelo_sist%C3%A9mcio_ES.pdf

Durkheim, E., Gutiérrez, F. O., & Delgado, M. L. (1982). Historia de la educación y de las doctrinas pedagógicas: la evolución pedagógica en Francia.

Ertmer, P., & Newby, T. (1993). Conductismo, cognitivismo y constructivismo: una comparación de los aspectos críticos desde la perspectiva del diseño de instrucción. Performance Improvement Quarterly, 6(4), 50–72.

Lim, D. H., Morris, M. L., Kupritz, V. W., & others. (2014). Online vs. blended learning: Differences in instructional outcomes and learner satisfaction. Retrieved from http://repositorio.ub.edu.ar:8080/xmlui/handle/123456789/2257

McLaughlin, J. E., Roth, M. T., Glatt, D. M., Gharkholonarehe, N., Davidson, C. A., Griffin, L. M., … Mumper, R. J. (2014). The flipped classroom: a course redesign to foster learning and engagement in a health professions school. Academic Medicine, 89(2), 236–243.

Palmero, M. L. R. (2011). La teoría del aprendizaje significativo: una revisión aplicable a la escuela actual. IN. Investigació I Innovació Educativa I Socioeducativa, 3(1), 29–50.

San Martín Alonso, Á., Peirats Chacón, J., & López Marí, M. (2015). Las tabletas y la gestión de los contenidos digitales en los centros escolares. Revista Iberoamericana de Educación, 67, 139–158.

Serrano González-Tejero, J. M., & Pons Parra, R. M. (2011). El constructivismo hoy: enfoques constructivistas en educación. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 13(1), 1–27.

Svinicki, M. D. (1998). A theoretical foundation for discovery learning. American Journal of Physiology, 275, S4–S7.

Tucker, B. (2012). The flipped classroom. Education Next, 12(1), 82–83.

Joomla templates by a4joomla